¿Hay adultos todavía?

Niña usando computadora

El siguiente es un capítulo del libro “DESVELOS de PADRES e HIJOS” que publico con la autorización de sus autoras:
Lic. Susana Mauer y Lic. Noemí May.
Fue elegido para compartirlo con los lectores porque ofrecen un excelente  análisis sobre rol del adulto en la actualidad y las características de la infancia de hoy.
Nos  invita a  reflexionar sobre como en nuestra sociedad actual los niños desde muy pequeños poseen un gran manejo del mundo tecnológico  y los adultos nos fascinamos ante tal complementariedad entre el niño y la tecnología. Pero es importante que no confundamos esa versatilidad en el manejo de las tecnologías con la autosuficiencia del niño, que a pesar de actuar con tanta “autonomía” sigue siendo un niño.
Es preciso recordar que : “Preservar un adulto para el niño, es la condición necesaria para que haya infancia”

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Vamos hacia un mundo cuya brújula aún no poseemos, un mundo en el que nuestros hijos y los hijos de nuestros hijos se moverán, seguramente, con más facilidad que nosotros mismos.
En un mundo imprevisible por su compleja configuración, qué transmitir, hacia dónde orientar y de qué modo resultan cuestiones inquietantes. La realidad de la infancia se ha desfasado del concepto de niño con el que hemos crecido. Más aún, «la nuestra sería la primera generación atravesada por más de un concepto de infancia». La celeridad con que se producen los cambios no permite absorberlos, y genera desconcierto con relación a qué es esperable y qué es
conflictivo. El extravío de los padres frente a conductas atípicas, hoy validadas socialmente, aumenta la vacilación e inhibe su accionar.
Modos de intervención adecuados hoy, implican una fuerte renuncia a los paradigmas que nos han constituido —la experiencia, el esfuerzo, los procesos, las postergaciones— pues estos han perdido hegemonía. Las polaridades se indiferenciaron, perdieron su carácter de organizadores: femenino-/masculino, presente/ futuro, real/ virtual, padre/ hijo. En el transcurso de estas páginas, analizaremos repetidamente este fenómeno en sus distintas expresiones.
La infancia ha perdido especificidad. El perfil que caracteriza a los niños en la actualidad nos desafia cotidianamente. El deseo de ser grande, que Freud ubica como motivación del juego, podría ser considerado como la dirección en pos de la cual el niño se orienta. Ahora bien, a los ojos de un niño, ¿qué es ser grande?
La infancia es ruptura y continuidad. Ambas dimensiones la definen y la constituyen. La transmisión de la continuidad está a cargo de los adultos y se torna una condición necesaria para que la infancia tenga arraigo. La ruptura, que da lugar al surgimiento de lo nuevo, queda predominantemente del lado de los niños. La vitalidad, la fuerza propia de lo infantil, la curiosidad, el deseo, motorizan el crecimiento.
En la actualidad, el tiempo de ser niño quedó capturado por la aceleración y la vertiginosidad. Incluso los bebés, que aún no pueden hablar o caminar, ya están cautivados por canales especiales de TV y jueguitos en la computadora. Cierto avasallamiento de los recursos tecnológicos dentro de las ofertas culturales posibles, facilitaron la propensión al consumo indiscriminado.
Los adultos, entretanto, fascinados e inmovilizados por esa complementariedad entre el niño y la tecnología, se sienten «destituidos» por una falsa opción. Por lo tanto, desisten de intervenir, ceden en presencia, en iniciativa; sencillamente, se retiran de la escena.
El acceso indiscriminado de los niños al mundo tecnológico ha excedido todos los sistemas de protección y selección. Los padres confunden la versatilidad en el manejo de las tecnologías con la autosuficiencia del niño. Las consecuencias psicosociales de este fenómeno aún no han sido estudiadas.

En otro terreno —que también afecta a la infancia—, los erectos psíquicos que acarrean los avances científicos en relación con la concepción de la vida (fertilización asistida, alquiler de vientres, bancos de esperma) tampoco alcanzaron a ser suficientemente investigados. De todos modos, la pregunta por el enigma del origen, que despierta la curiosidad de los niños, trasciende el dominio de la ciencia y de la ingeniería genética. Sin duda, la vocación de preguntar y la capacidad de asombro seguirán escribiendo los guiones de la infancia.
La realidad social, a su vez, hoy tiende a expulsar precozmente a los niños de la infancia. La violencia, el desamparo, el hambre, la manipulación de los medios masivos de comunicación excluyen al niño de las fronteras de la niñez.
Revisar la infancia y la adolescencia supone revisar la relación con el mundo adulto. Los recursos propios de unos y – están trastocados, confundidos. Los niños se agrandan, y los padres se achican, no se apropian suficientemente de su lugar. La existencia irreductible de la categoría niño-adulto podría ser un ordenador, siempre y cuando no intentemos borrar las diferencias. Adultos y niños son mutuos garantes supervivencia y de proyección en el tiempo.
El destino de la infancia dependerá en gran medida del amparo del Otro. Preservar un adulto para el niño, es la condición necesaria para que haya infancia.
Las instituciones y sus discursos se deben una profunda  revisión. El trabajo de actualización que implica acercar el concepto de infancia a la realidad de la niñez está pendiente. La confianza en los contextos institucionales y sus valoras dependerá de que se pueda superar este desfasaje. También de ello dependerá que podamos recuperar nuestro lugar, como adultos.

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7 Responses to ¿Hay adultos todavía?

  1. Fede73 says:

    Los adultos corremos peligro de extincion…
    Tengo 2 hijos son hermosos pero hay dias que son fatales, es pelear y tratar de que hagan caso.Quieren mandar ellos.
    Me sentí muy identicado con la lectura.
    saludos

    • admin says:

      Hola Federico,
      Gracias por comentar.
      Tratemos de no desaparecer como adultos!
      Es importante sostener nuesta postura y además ser coherentes con nuestros niños.
      Ya voy a incluir artículos sobre la importancia de los límites.
      Vamos, fuerza!

    • admin says:

      Sí, a todos nos pasa.
      No es fácil la crianza, por eso es bueno que nos ayudemos entre nosotros.
      Gracias!

  2. Betty- Docente says:

    Muy bueno lo leído,totalmente de acuerdo.Me pregunto por que después de haber estado en contacto directo con niños de todas las edades, los papás no se dan cuenta del perjuicio que les provocan a sus hijos permitiéndoles el uso indiscriminado del llamado chupete electrónico, no fomentando la actividad lúdica y como manifiesta el artículo vincularse con sus hijos desde otro lugar.Ello no implica el que no se les permita tener acceso a lo tecnológico pero que esto no influya en su crecimiento de tal forma que les impida relacionarse con sus progenitores y familia, amigos, compañeros,etc.si no en que momento les haremos conocer las bellezas que nos brinda la naturaleza? Saber apreciar los valores esenciales para desenvolverse en sociedad,el respeto al otro,la diferencia entre lo bueno y lo malo,la no discriminación,la solidaridad para con sus pares y mayores,etc.
    Docente y madre jubilada

    • admin says:

      Hola Betty!

      Es verdad, los tiempos han cambiado y los adultos debemos adaptarnos a dichos cambios. No es fácil, por eso cometemos errores en el aprendizaje de nuesto rol de padres.
      Muchos niños pasan gran parte del día frente a la televisión, la computadora y/o la playstation sin pasar tiempo al aire libre en contacto con la naturaleza, parques, plazas.
      Recordé palabras de una colega: ” Para algunos niños la terapia es simple … ser tenidos en cuenta y horas de plaza.”

      Gracias por participar!

      María Soledad
      Psp-Admin

  3. Martha Lupani says:

    Hola, apoyo en un 100% lo que expresan estas lineas, es increible como en la actualidad los niños gozan de muy poco actividad de toda indole, ya sea vinculacion con los padres, pares, falta de fomentación de actividades ludicas, deportivas, etc.etc., el vuelo que deban emprender va a ser muy duro, por la falta de todo esto.
    Madre, abuela, jubilada

    • admin says:

      Hola Martha:
      Muchas gracias por participar y dar tu opinión.
      La infancia ha cambiado mucho, por eso es bueno tratar de comprender los factores que influyen socialmente en dichos cambios para poder abordar la educación de nuestros niños de la mejor manera posible!
      Gracias nuevamente!

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